jueves, 26 de noviembre de 2015

Amy Lowell

El jardín del emperador

Una vez, en el sofocante calor de pleno verano,
un Emperador hizo que las montañas en miniatura de
su jardín
fueran cubiertas con seda blanca,
así coronadas,
parecían refrescar sus ojos
con el resplandor de la nieve.



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