Como un pequeño
dios primario
contemplando lo que
veía en la noche,
sintió el enigma:
¿Qué es la vida?
Algo que va y viene,
le dijo la marea:
entonces, otro
sentir palpitó en su corazón.
Sintió la presencia
de las aguas y,
desde entonces,
besó la arena,
besó las rocas,
y de cuando en
cuando
atrapa un poco de
mar
y
se conmueve.
RIVERA,
Ximena. Obra
Reunida. Ediciones
Inubicalistas, Valparaíso, 2014. P 63