Peligro de que el desastre adquiera sentido en lugar de adquirir cuerpo
Blanchot
Lo contrario al sentido es el cuerpo, fragmentos sin centro ni destino. ¿Qué hacer con lo humano? De mí nace un nido, el pájaro sabe que soy árbol cuando dejo de creer en Dios. Algo respira al medio de un bosque, busco esa respiración, una palabra primera que me ayude en el desastre. Es que el silencio eterno de los espacios infinitos me aterra. ¿Qué hacer con lo humano? Dejar que la tierra se abra paso en la pregunta, no responder, ver como se abre la muerte, llegar a ese punto de la muerte, de esa experiencia que me arranco con el lenguaje y los espejos; monumentos que están en el lugar del tiempo. El desastre vuelve, sangre que da paso a un otro, expulsar a ese otro, expulsarme de manera que no quede ningún rastro de mí en él, radicalizar mi ausencia, que nos separe un infinito para que todo intento de sentido sea imposible. ¿Qué hacer con lo humano? Separar las manos de mi voz para que ellas no tengan la palabra por comienzo. Lo humano y lo íntimo, ¿qué hay en cada intimidad? En cada espacio tenue nace lo íntimo, lo que queda en la sombra y se vuelve abrazo. ¿Qué más íntimo que el desastre? Nada. El desastre es el espacio de una intimidad que no se ha reducido a uno mismo. Vuelvo a los pájaros, es que en ellos hay una respuesta acerca de mí, de nosotros, el desastre es un pájaro que confía, que se entrega, que acoge a cada instante sin imponer un hacer, una dirección. ¿Qué hacer con lo humano? Quedarse en la pregunta, quedarse, ver como se transforma en agua, volver del hacer, desvivir, pero no queriendo volver al origen, partir de nuevo desde un lugar que no es comienzo, partir de cualquier punto, sabiendo que la muerte nos atrae, nos envuelve. Y así lo humano se desprende de lo humano para nacer nuevamente del dolor, del desgarro de un cuerpo que escondemos al darle un nombre y un principio. No hay imagen ni semejanza, solo miembros colocados de tal manera que nos proporcionan un lugar, un espacio para habitar el desastre.
Natalí Aranda Andrades
Grabados de Nicolás Sartori, disponibles en librería Concreto Azul, Cumming 94, Valparaíso


















